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Fue hace mucho tiempo cuando la conocí,
una tierna doncella enamorada y feliz,
de un mago músico que conoció en el bosque
una noche de luna, bajo un cielo triste y gris.
El mago componía canciones en su mágico laúd
y cuando ella las escuchaba se quedaba embelesada.
Entonces la doncella cantaba su canción,
y él escuchándola, obnubilado se quedaba.
El mago de a poco se fue enamorando
de la encantada doncella, toda un primor.
Hasta que una noche, la luna se tiñó en sangre
y con un eclipse en los cielos, ambos sellaron su amor.
Pero el mago no sabía del hechizo de la doncella,
que la bruja del bosque le había hecho,
que cuanto más feliz fuera ella,
tanta mayor angustia la haría llorar.
Él no entendía lo que pasaba
porque solo quería hacerle bien,
y cuando todo parecía perfecto,
lágrimas de cristal herían su piel.
Hasta que un día él tuvo una gran idea,
aunque sería muy duro para los dos.
Sin embargo, como todo mago,
confiaba en su práctica solución.
Entonces con su laúd comenzó a cantarle
canciones de amor cada amanecer,
y ella, tan feliz y enamorada, lloraba,
lágrimas de cristal que él guardaba.
Hasta que un día fue tanta la alegría
que la doncella no pudo llorar más.
Entonces las lágrimas en su caja
fueron arrojadas en la orilla,
y así se fue formando
la espuma del mar.
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1 opiniones:
¿te ofendés si te digo que el comienzo me hizo acordar a los fantasmas del caribe?
"cuando la vi me enamoré,
me enamoré como por vez primera..."
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